|

15/04/2008 - No sé si soy especialmente mitómano. Probablemente cuando me conozcáis mejor podréis responder con mayor conocimiento de causa a esta pregunta. Pero lo cierto es que, por lo menos un poco, sí lo soy. Desde mi más estúpida infancia siempre he tendido a idolatrar a ciertos personajes, reales o de ficción. Cuando todos los niños decían "yo de mayor quiero ser futbolista" yo ya sorprendía con mi "yo quiero ser fulanito". No como él, sino él. Cada muy poco tiempo su identidad cambiaba por una totalmente distinta, lo que da una muestra clara de lo inestable de mi psique. El otro día alcancé el cénit de mis aspiraciones y descubrí definitivamente...
|